El Sitio donde nació el Llanero está ubicado en el Municipio Ortiz, en la mitad de la vía entre la ciudad de Ortiz y Calabozo, en la mitad de la carretera de hoy, como era la mitad del camino cuando lo transitó el Obispo Mariano Martí, quien en DOCUMENTOS relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas, en el aparte dedicado al "PUEBLO DE SANTA ROSA DE LIMA DE HORTIZ", lo vio con estas palabras:
Este Pueblo de Vecinos Españoles estuvo agregado al de Parapara, hasta el año de 1776, que se desmembró del, y con las formalidades de derecho, (…). Confronta con el Oriente con el pueblo de San Francisco de Cara, distante 14 leguas, y hasta el lindero divisorio que es la cumbre del Serro Pedregal, hay legua y cuarto; Por el poniente con el Pueblo de Tiznados distante 11 leguas, y hasta el lindero divisorio, que es la Cumbre del Pueblo de Hortiz, hay legua y cuarto; por el Norte con el pueblo de Parapara distante dos y media leguas, y hasta el lindero divisorio, que es la Cumbre del Serro de Carguata, hay una legua; y por el Sur, con la Villa de Calabozo distante 20 leguas, y hasta el lindero divisorio que esl Hato del Caiman, inclusive, hay 10 leguas…
Del momento en que nació el Llanero como etnia, nos dice el Llanerófilo Miquel Izard, quien es uno de los más reconocidos Llanerólogos del viejo continente, citado por Adolfo Rodríguez, el más respetado Llanerólogo del nuevo continente, que de su obra Imagen de los Llanero Venezolanos, página 52, cito:
…obsérvese que en 1799, cuando Humboldt registra, en el texto escrito por primera vez la existencia del mencionado gentilicio, estaba adquiriendo una tremenda importancia la economía ganadera, en virtud de las necesidades de suministro de carne tanto para el creciente consumo interno como para la exportación, que obliga a la administración colonial a la asunción de medidas cada vez más perentorias para conquistar el llano y aprovechar su ingente riqueza pecuaria…
Más adelante, en la página 153, Adolfo Rodríguez se refiere de manera más precisa a Humboldt, como el iniciador de la literatura que admite la existencia del autodenominado gentilicio de los Llaneros. Humboldt lo reveló con estas palabras:
Después de haber pasado dos noches a caballo y buscando en vano bajo grupos de palmera de moriche algún amparo contra los ardores del sol, llegamos antes de anochecer al pequeño fundo de El Caimán, llamado también La Guadalupe. Es un hato de ganado, es decir, una casa aislada en la estepa, rodeada de algunas chocillas techadas con cañas y cueros…
Después de años, de este sitio haberse perdido de los alcances de la historiografía patria, lo hemos encontrado. El Fundo El Caimán está en el Hato El Corozo, en un espacio de trabajo que los actuales propietarios denominan Potrero Caimán, es el mismo sitio desde donde el sabio alemán Alejandro Von Humboldt, en el año 1799, dio a conocer al mundo la existencia de la nueva etnia denominada Llanero y que fue visitada una veintena de años antes por el Obispo Mariano Martí, además, fue escenario donde se escenificaron eventos de la Guerra de Independencia de Venezuela. El libertador Simón Bolívar se encontraba el 14 de marzo de 1818 en este Sitio.
Por la importancia que el hecho del descubrimiento de este Sitio significa para nuestra historia, nos hacemos partícipe de una programación que tendrá como objetivo presentarle este lugar a los Historiadores, Investigadores, Cronistas, medios de comunicación y público en general, este programa lo realizarían las autoridades de los Municipios Ortiz y Calabozo, y el Centro de Estudios del Llano, CELLUNERG.
Llanero, para la programación que se alude, se realizaría un Encuentro de Historiadores en el Municipio Ortiz, jurisdicción bajo la cual se encuentra el lugar donde nació el Lanero, el 07 de marzo de 2009, mes aniversario de la estada de Bolívar en estos llanos, y mes aniversario, también, de la permanencia del Sabio alemán en estos llanos, donde le sacó la Partida de Nacimiento al Llanero colombovenezolano.
Llaneros, Llanerólogos y Llanerófilos, manifiesten sus inquietudes referidas a lo tratado en este escrito a las autoridades mencionadas, o al descubridor del lugar donde nació el Llanero, al correo electrónico eduardolopezsandoval@yahoo.es. Saludos, desde Calabozo, la capital del Llano integral colombovenezolano.
*Abogado e historiador venezolano (Calabozo, estado Guárico)
Foto tomada de http://www.corporinoquia.gov.co/galerias/6/14_llaneros.jpg
Recién ha concluido la Semana de la Zulianidad y nos preguntamos por aquí, si estamos en lo correcto al hablar de Llaneridad.Hace más de treinta años que celebramos reuniones conjuntas con los llaneros de Colombia para debatir el tema. Y unos 15 que lo hacemos municipio por municipio en Guárico. Y otros menos en que se propuso el 17 de febrero Día de Los Llaneros por la Proclama que Bolívar les dedicó en El Sombrero. Cien años de su nacimiento se conmemoraron el año pasado de De Armas Chitty y Julio De Armas y se recordarán ahora los de Sánchez Olivo.
La Semana de la Llaneridad puede celebrarsea partir del 15 defebrero, en que se cumplen 80 de la publicación de Doña Bárbara o entre el 2 de agosto - natalicio de su autor- y el 9 de ese mes en que serán los cien de la muerte de Francisco Lazo Martí.Que decidan las instituciones.
*Docente, poeta e historiador venezolano (Los Teques, estado Miranda)
LA LLANERIDAD no es un concepto vano y sí un hecho fenomenológico producto de una “conjunción histórica de varias culturas”, como señala Mariano Herrera Cerpe. Su significado va más allá de eventos, es sociológico y biológico: y, al mismo tiempo, implica todo lo que conforma la identificación identitaria de la cultura llanera. El lenguaje, la simbología, los valores,las costumbres, su quehacer, su tipología y cualquier conjunto de elementos culturales como mitos,ritos ycreencias.
La llaneridad se entiende como los rasgos históricos y culturales que identifican al hombre de nuestras comunidades llaneras dentro de un paisaje humano, en este caso el guariqueño. Esta noción está entrañablemente asociada a la identidad regional, que no es otra cosa que el reconocimiento de los ”otros”, y se distingue de nuestra nacionalidad (Rago A, Víctor,1999) con una conceptualización de “alteridad sociocultural” (Rodríguez, Adolfo, 2008).
La llaneridad tiene una significación propia, y su sostenibilidad cultural una pedagogía que” se transmitía directamente, de adulto a jóvenes, mediante las múltiples formas del aprendizaje” (IZARD 1988: 28). Esa enseñanza partía de un intercambio de experiencias y conocimientos que hoy debemos rescatar y aprovechar para la construcción de conocimientos e investigaciones sobre la cultura llanera. El método freireano sirve aquí para desarrollar el concepto y poner en práctica una educación socializada desde las aulas de clase dentro de una pedagogía crítica, por medio de la cual se haga posible reinterpretar la sociedad y la historia a la luz de los nuevos cambios sociales, culturales, económicos y políticos de la región. Se trata de una educación sencilla y de integración, no de invasión cultural.
Mi antiguo profesor de historia, Eduardo Camps Vega, ha puesto en debate en el blog del escritor Jeroh Montillauna reflexión sobre el concepto de llaneridad, al cual le da poca importancia (realegándola a una discusión simplista) y la subyuga a una mera perspectiva geográfica y espacial: de lo urbano a lo rural; de la civilización a la barbarie en mero discurso galleguiano. Pero, sin embargo, recojo de él una conclusión de que la llaneridad es algo así como “una prolongación” de la conquista europea.Y subrayo esto porque creo en esta premisa conceptual de la evolución ribeireana de las sociedades y grupos sociales, la cual no se reduce a sólo una composición étnica entre indígenas y españoles. Hay otro componente en esa cosmogonía mestiza, ligada a los límites libertarios y a la fuerza de trabajo que se inició en los hatos ganaderos, en las rochelas y cumbe llaneras: los negros africanos.
La negritud, imagen del café con leche, es el tercer elemento en la construcción de nuestra cultura venezolana que, en la América hispana y en nuestras regiones llaneras, dio paso a la cimentación de una nueva cultura única o como lo llama el doctor Adolfo Rodríguez: una nueva neoétnia. Su definición epistemológica nos sirve para identificar, desde la perspectiva histórico antropocultural, al hombre llanero o la llaneridad como producto de ese contacto étnico-cultural. El paisaje y la cultura convivencial, con relación estrecha con el trabajo de las vaquerías, donde la fuerza y la habilidad constituyeron los elementos esenciales de la forja y supervivencia de la identidad llanera.Pero, sobre todo, los elementos culturales constitutivos del ser criollo, concebidos como "llaneridad" han sido objeto de enseñanza de la historia, verbigracia, el pionero de Guárico Adolfo Rodríguez. Los llaneros aprendieron a domesticar animales y a practicar la ganadería, actividad que se usó para la construcción del Estado-nacional, más el propio pellejo que colocaron estos hombres en el triunfo de la Guerra de la Independencia.
CAMPS VEGAS, EDUARDO (2009). La llaneridad.historiografias.blogspot.com/2009/01/la-llaneridad.html.
CHARIER, ALAIN (2000) Le Mouvement Noir au Venezuela: Revendication identitaire et modernité. Paris: L'Harmattan.
HERRERA CERPE, MARIANO (1985) Reflexiones acerca de un grupo cultural popular: los llaneros de Venezuela. Barcelona: Revista Boletín americanista. No. 35
IZARD, MIGUEL (1988)Orejanos, Cimarrones y arrochelados: Los llaneros del Apure. Barcelona Sendai Ediciones.
Debo, de entrada, confesar que no logro entender la importancia que se le da a este tema de la llaneridad. No sucede lo mismo con los andinos quienes no poseen, ni han desarrollado, un ideario en torno a la andinidad. Tampoco lo han hecho los centrales ni los orientales que poseen un folklore tanto o más rico que el llanero.
Como caraqueño me cuesta pensar que lo llanero significa lo venezolano ni que mi identidad cultural esté representada por la supuesta llaneridad. Reconozco que el joropo, el liquiliqui, el arpa, cuatro y maracas juegan un papel muy importante en la identidad nacional, pero no son los únicos. Más bien me parecen recuerdos de la dictadura de Pérez Jiménez que celebraba la Semana de la Patria con empleados públicos vestidos de liquiliqui y las damas con un atuendo que nunca se vio en el llano, acompañados de música llanera compuesta por los hermanos Torrealba y cantada por Magdalena Sánchez o Mario Suárez
Si Pérez Jiménez y sus asesores trataron de imponer esta limitada visión de lo nacional, allá ellos y quienes aún continúan viendo nuestra identidad nacional con tan pobres criterios.
Si el tema viene de la polaridad que Don Rómulo Gallegos usara como metáfora para comprender a personajes de sus novelas: la barbarie vs. la civilización, me parece que le hacen un pobre servicio a nuestra patria quienes no saben distinguir entre una metáfora literaria y una realidad histórica. Y esto por partida doble pues llanero no es sinónimo de bárbaro como urbano no lo es de civilización.
Recordemos, a fin de poner cierto orden en nuestras ideas, que Gallegos es portador de la mentalidad criolla que navega entre sus anhelos metropolitanos, en su caso los valores de la hispanidad, y su conocimiento de una Venezuela rural al borde de la extinción por obra de la globalización. Para ilustrar esta mentalidad habría que preguntarse porqué Don Rómulo no tomó como uno de sus personajes principales a un indígena o un tema indigenista situado en la época de la conquista, que hubiese sido válido para proclamar de manera indudable la dicotomía cultural que otros encuentran en sus obras.
Por el otro lado, podemos revisar los discursos presidenciales de Don Rómulo en los que el plural vosotros y otros frecuentes giros literarios encuentran inspiración en los de sus pares españoles.
Esto se comprende bien si tenemos en cuenta que Don Rómulo era, como tantos influyentes latinoamericanos, inconsciente de ser portador de los valores y principios de la civilización cristiana occidental.
Tenemos un buen ensayo sobre este tema en particular, escrito por el Dr. Germán Carrera Damas cuya lectura recomiendo y los invito a revisar el siguiente sitio de Internet en el cual el profesor Carrera traza un cuadro referencial para los historiadores venezolanos y extranjeros.
Por otra parte hay que reconocer que el llanero, nativo de las riberas del Arauca y del Capanaparo si tiene conciencia del ser llanero. El califica a cuibas y llaruros como no racionales y al indio que entiende los oficios del jinete lo llama “medio racional”. De nuevo, aún en el más apartado rincón de nuestra patria, puede constatarse que los valores criollos son prolongación de los europeos y consubstánciales de la “llaneridad”.
La pretensión de ubicar la disputa en términos de identidad nacional no es sino un señuelo que nos aleja de la obligación que tenemos para con nuestra historia nacional y la supervivencia como país, ambas amenazadas hoy por la idea de reconstruir la Gran Colombia, la satanización del General Páez y un discurso que nos hermana constantemente con culturas ajenas como la iraní o la china. Venezuela fue, a lo largo de su rica historia, un país de rebeldes que pagaron con sangre sus afanes por la libertad. No podemos darnos el lujo de que tan rica tradición se diluya en una polémica tan irrelevante como peligrosa.
*Historiador y profesor universitario venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)
Tomado de http://historiografias.blogspot.com/search/label/Antropologia y Etnología
Ponencia presentada en el Encuentro de Geohistoria del Municipio Santa Catalina de Siena de Parapara
Sábado 10 de Junio de 2006
CONJETURA
Si como afirma la Real Cédula de 1651, los hatos de Paya y San Antonio contaban ya con noventa años de existencia, puede decirse que la colonización de tal zona no comenzó en San Sebastián de los Reyes, si no en esta franja norte que prosigue siendo la porción de mayor auge y dinamismo en toda la zona de los llanos centrales.
Trece años antes de esa presunta fundación de hatos, Antonio Sedeño, quien en 1530 capitula la conquista y colonización de la isla de Trinidad, enterado de las presuntas riquezas del Meta, organiza una expedición y. en febrero de 1538 con 3OO hombres y 8O caballos, captura un juez enviado contra él por la Audiencia, prosigue su marcha e imagina De Armas CH que tomó "hacia el sur, quizá por algún trecho aguas arriba del Ipire y luego a tientas en solicitud del llano pero por donde el Altollano y la selva limitan, al oeste franco, posiblemente al norte de donde actualmente se hallan Chaguaramas, Barbacoas", agregando que debieron dejar "a un lado la Fila de Guarumen y encaminaron al Tiznados" donde, por mayo, muere, supuestamente envenenado con yerbas administradas por la morisca Francisca Hernández, que lo acompaña. Al sur de la Galera de Mapire o del Cerro Guaitoco cree De Armas CH, al pie de un árbol, en cuya corteza grabaron estos versos:
Aquí, de su brío falto
que fue de cuerpo pequeño,
reposa Antonio Sedeño.
Y en el ánimo muy alto.
Para De Armas CH (1979) "no debieron alejarse de los ríos, del Guárico, del Paya". Sedeño inicia la penetración hispana en territorio guariqueño por la zona norte, a través de las cuatro grandes cuencas hidrográficas representadas, de este a oeste, por el Unare, el Orituco, el Guárico y el Tiznados. Lo acompañaba, entre otros, el futuro fundador de Caracas, Diego de Losada, nuevo jefe de la expedición, y el poeta Juan de Castellanos (1522-16O7), quienes prosiguen hacia el sur, hasta el bajo llano, enrumbodos a occidente. El poeta recoge impresiones de aquel paisaje y hechos:
Do el río de Tiznados desencierra
su licor a lo llano convertido
yendo ya por la falda de la sierra
a la sombra de un árbol estendido...
(Vila, Pablo, 1969).
La más antigua imagen sobre el Guárico y sus remotos habitantes e invasores (Vila, Pablo, 1969):
De todos alimentos ya vacíos
adelante les lleva su porfía
topan inmensos campos, grandes ríos
y gente sin ninguna policía
(Vila, Pablo, 1969)
La búsqueda de El Dorado por el Llano, "la ofuscación llanera" como la denomina Ramos Pérez (1973: 152) prosiguió en 1569 con Pedro Maraver de Silva, desde la costa central, pero algunos impedimentos, reduce su hueste, de la cual, unos 4O comandados por el extremeño Alférez Garci González de Silva, su sobrino, reforzarán la recién fundada Caracas, erigida por Diego de Losada dos años antes (Martínez-Mendoza, J., 1967)
LATIFUNDIO, GANADERÍA Y DESMESURA
Los comienzos de la propiedad territorial en los Llanos de la Provincia de Caracas están asociados con la persecución de indígenas, presuntamente caribes, y su esclavización a través de las denominadas encomiendas. Los adelantados y futuros propietarios, en la región, son miembros de una sola trama familiar y política que funda en los Llanos y, particularmente en el actual Estado Guárico, la modalidad americana del feudalismo: Garci González de Silva, llamado por De Armas CH "padre del latifundio", era encomendero en la zona centro norte costera, Alcalde de Caracas y participante en numerosas acciones punitivas contra los quiriquires, como la de 1574 por Tácata y vertientes del Guárico y en 1576 rechazando y persiguiendo caribes por el río Tiznados y el Guárico, hasta casi las márgenes del Orinoco. El Gobernador de la Provincia, don Juan de Pimentel, en 1579, le ordena la conquista de los Cumanagotos, a donde marcha haciendo la ruta de los Llanos, cruza el río Unare por Clarines, comete represalias y establece avanzadas, casi todas infructuosas. Cinco años después merodea por el Guárico, colaborando tal vez en los preparativos de la erección de San Sebastián de los Reyes, pues, diez años luego, solicita al gobernador Diego de Osorio, en compañía de Mateo Díaz Alfaro, hijo del fundador y pariente suyo, un gran paño de tierra que iba desde Los Morros de San Juan hasta cerca de aquel pueblo, prolongándose por el sur hasta el Orinoco.
Era alcalde de Caracas en 1595 con Francisco de Rebolledo, cuando ambos participan, por ausencia del gobernador, combatiendo al corsario Amyas Preston en la gesta en que muere Alonso Andrea de Ledesma, cuyos hijos son fundadores también en San Sebastián. . Rebolledo descendía del conquistador Juan de Villegas y era padre de María de Rebolledo y Armendaris, en cuyo matrimonio con el Alcalde Juan de Guevara, en 16O5, González de Silva hizo de padrino. Los Rebolledo eran también parientes de otros fundadores y encomenderos de San Sebastián de los Reyes, como los Díaz Moreno, los Laya Mujica, los Mendoza, los Ríos, los Carrasquer, los Hurtado, los Ponte, los Rodríguez Espejo. Un sobrino de los Rebolledo Armendaris, llamado Andrés, alcalde en Caracas en 1617, es a quien en 162O encargan de fundar dos pueblos en el Guárico, en ejecución de la política de reducción prevista para controlar aún más a los pobladores aborígenes y apropiarse de tierras y reses.
Era casado con Elvira de Laya Mujica.
LOS LLANOS MÁS IMPORTANTES
Todo hace pensar que los hatos de Paya eran los más importantes en la Venezuela del siglo XVII seguido de los de San Antonio. La R. C. de 1651 sobre saca y desjarrete de ganados se refiere a los llanos y sitios donde ha noventa años vecinos y moradores de Caracas han fundado hatos de ganado vacuno para "su sustento y permanencia", en este orden: Paya, San Antonio, Las Palmas, Aricapano, La Platilla y El Tinaco (Actas del Cabildo, IX: 237). En tanto que el mandato del gobernador Fernández de Fuenmayor al Capitán Lorenzo Martínez de Villena para el alistamiento militar que participaría en la recuperación de Curazao, se mencionan los sitios de "Paya, San Antonio y demás llanos..." (Castillo Lara, 1978: 54). Juan Sánchez Morgado en una petición del 22 de diciembre de 165l se dice "criador de ganado vacuno en los echos y sitios de Paya y San Antonio términos de esta ciudad..." (Actas... VIII: 1O3). Orden de importancia que también observamos en documento del 1.1.1656 referido a la designación del Capitán Thomas de Aguirre y Grezala como "juez partidor" en dichos hatos (Actas..., IX: 188). Aunque en la votación de enero de 1657 se lee "hatos de San Antonio y Paya...", año en que Sánchez Morgado se autoproclama "criador de ganados vacunos en los hechos de Paya y San Antonio y San Juan" (Actas..., IX: 188, 233).
El título expedido a Ochoa y Oñate como Juez de Llanos en 1668 establece que "...en los llanos hay cinco partidos: Paya, Aricapano, Las Palmas, Caicara y San Antonio, y que éstos dos últimos no tienen ganados..." (Actas... XIII: 354). Preeminencia que se mantiene aún en 1675 cuando el procurador capitán Phelipe Galves de Ulloa hace mención de los excesos que públicamente se dise en esta ciudad causan en los llanos de Paia de esta jurisdicción y en otros partidos de los llanos..." (Actas..., XIV: 191-2).
EL PARTIDO DE SAN ANTONIO
El Justicia Mayor Alférez Juan César Castillo designado en 1653, lo era, según el gobernador y capitán general, de los Valles de Aragua y Turmero, hasta Tapatapa y hatos que fueron de Mariana Bera, y de allí, corriendo hasta los hatos de San Antonio, hasta subir las lomas del Tui..." (Actas....VIII: 228 ), jurisdicción reconocida también en el nombramiento del Capitán Pedro Landaeta en 1675. El sitio de San Antonio se encontraba fuera de los Valles de Aragua porque en junio de 1657, los vaqueros de Sánchez Morgado "dejaron y se vinieron" de aquel sitio hacia estos... (Actas..., IX: 291). Probablemente el sitio de San Antonio, a veinte kilómetros de la actual Parapara y cuarenta de Paya Arriba, aunque cercano ya de Paya Abajo, éste y San Antonio en la vía de acceso a los Llanos por la ruta de San Juan de los Morros y Parapara.
Ambos "partidos" definidos por las dos redes hidrográficas correspondientes a ríos de igual nombre.
EL PARTIDO DE PAYA: HINTERLAND GANADERO DE CARACAS
Desde 1622 tanto Caracas como San Sebastián de los Reyes experimentaron la cuestión de las cimarroneras de ganados, lo cual redundó en litigios inter-municipales vinculados con la comercialización del cuero. Se prohibió el ingreso de las piezas sin el debido registro y en 1624, ante el hurto de "grandes cantidades de reses y cueros" porque "tratantes con mercaderías, que las cambiaban a los mayordomos, hijos y criados por reses orejanas de las que se acostumbran repartir entre los criadores", conduciéndolas a los valles de Aragua y embarcar sus cueros por La Guayra, el cabildo acordó severas penas (Castillo Lara, IB., 196- 7). Y dos años después se hicieron pregones para que las vaquerías se hiciesen en conjunto, condenándose a no recibir beneficios quien faltase y la obligación de tener gente, casas, corrales y caballos en la población de dichos hatos para las ayudas de lo que en ello se ofreciese y que no llevasen ni sacasen más ganado (que) aquello que les perteneciese, ni hiciesen matanza en dichos ganados para hacer... sebo y manteca si no fuese a puerta de corral", prohibiéndose, además, no sacar los ganados si no por camino real, so pena de incautación de los mismos y destierro de los vaqueros; sancionando, igualmente, las ventas de mercaderías en la región, para evitar negociaciones de los obreros con los tratantes de aquellas, etc., etc. (Actas del Cabildo, VIII, 103-104).
LA TRAMA FAMILIAR
Para 1628 se contaban Las Palmas, Aricapano, Paya, Sabana de Cruz, como partidos ganaderos. De manera tal que el l2 de agosto del año anterior fue expedido título para administrar los santos sacramentos, adoctrinar y enseñar los misterios de la "santa fe", a los negros y mulatos existentes en "el sitio que llaman de las palmas",a seis o siete leguas de la provincia de Orituco, al licenciado Juan Rodríguez Espejo (Chacin Soto, 1971: 118 ), hermano, probablemente, del Bartolomé o Pedro Rodríguez Espejo, quien casa en 1634 con María de Laya, hija sin duda de Pedro Laya Mujica, cuñada del encomendero Andrés Rebolledo. Fue el mismo año en que Juan de Urpin fundó un hato en la sabana de Macaira (1628) y el Ayuntamiento caraqueño designó juez repartidor en el partido de Paya a Damián de Antequera, con la responsabilidad de distribuir entre los hatos de ese partido todos los orejanos que recogiese. Era hijo del escribano Juan Luis Antequera, autor de una Relación General de la Visita del Gobernador La Hoz y Berrío, en la cual informaba acerca de la comisión pobladora encomendada al Capitán Andrés de Rebolledo, y hermano del encomendero Francisco Antequera, hombre de tropelías contra los caribes en sucesivas "entradas" (Castillo Lara, 1984).
En 163O el juez repartidor designado fue don Gonzalo de Vides, también de la parentela de Rebolledo, por haber casado cinco años antes con doña Juana de Armendariz, siendo Gonzalo de los Ríos su padrino en el matrimonio.
EL PUEBLO DE PAYA
En 1619 el gobernador La Hoz y Berrío dicta auto ordenando reducir a pueblos los repartimientos de Caracas, Valencia y San Sebastián de los Reyes. Dos hechos debieron influir determinantemente en esta disposición gubernamental: el auge del comercio de cueros que de tercer producto de exportación en 1607 pasa al primer lugar a partir de 1620 (Arcila Farías, 1967, l, 124) y la demanda de carne resultante del crecimiento demográfico de Caracas.
Para el pueblo que debía fundarse en los llanos de Paya, Rebolledo designó al Capitán Gonzalo de los Ríos Almendaris, familiar suyo, asistido eclesiásticamente por su también pariente Padre Luis de Rebolledo de Villavicencio. El 28 de setiembre de 1620 presentó de los Ríos su título ante el Cabildo de Caracas, a objeto de recibirse en el uso y ejercicio de su cargo, con lo cual le fue conferido un poder "para que en virtud de las Reales Cédulas juntase y poblara los repartimientos de indios que estuviesen en los llanos de Paya y su contorno, de cualquier nación que fueren", mencionándose entre tales encomiendas las de su hermano el Alférez Mayor Diego de los Ríos, del Cabildo caraqueño; el repartimiento del Capitán Tomás de Aguirre y Guesala o Gresala, dueño de una encomienda en los términos de San Sebastián: el Principal Guayrimacuri, indios de las quebradas de Puere y Guarima; los del servicio de los hatos del Capitán Onofre Carrasquer, cuyo matrimonio en 1599 había sido apadrinado por el Capitán Sebastián Díaz de Alfaro; y los del servicio de los hatos de un tal de Grados, descendiente de Alonso, uno de los fundadores de S. Sebastián en 1584; el de Alonso Pérez de Valenzuela, quien estuvo con González de Silva en su campaña contra los caribes, y el repartimiento de Alfonso Dávila (Castillo Lara, 1984, l: 143; Silva Montañés, 1983).
El título otorgado estipulaba que "por cuanto el dicho sitio y nueva población del término de los llanos de Paya, suele ser infectada de enemigos Caribes y otras naciones que vienen a robar, saltear y matar indios de paz del dicho término de Paya y a los habitadores de los hatos de sus contornos... por la presente de nuevo nombro al dicho Gonzalo de los Ríos, para en todo lo que fuere menester acaudillar y defender el dicho pueblo de indios y gentes a él agregados". Estaba obligado a hacer lista y memorial de dichos indios, útiles o reservados de tributos, hijos y familias, los repartimientos y servicios de hatos, procedencia, quien los condujo y con qué licencia, si pagaban sus servicios, nombre de los esclavos en los hatos así como personas libres, poblar los indios "en parte cómoda y sana, de suerte que recibiesen doctrina todo el año. El cura doctrinero sería pagado por los encomenderos y señores de los hatos, quienes, además se repartirían el costo de los ornamentos y demás objetos para la celebración del culto Divino".
Para LGCL (1984) esta fundación representó "por un lado el primer pueblo indígena en los llanos de San Sebastián, y por otro una derogatoria a las normas de las Leyes de Indias, al permitir la convivencia de indios y gentes de otras razas en un mismo poblado", puntualizando que dicho pueblo "no logró permanecer y no se le vuelve a mencionar" (t. l p. 144). Lo cual nos hace presumir que fue otro pretexto para la cacería de ganado cimarrón, avanzada conquistadora ocasional, dado el auge desmedido del comercio de cueros, causal de que se erijan, por lo menos otros tres poblados con igual finalidad: Santa María de Manapire, en l63l por Juan de Urpín; Nueva Cantabria por Juan Ochoa de Aguirre y Gressala en 1645 a orillas del Orinoco, cerca del Caño Caribe, al este de los cerros de Cabruta, y San Miguel del Batey, por Miguel de Urbés en 1647, todas en territorio del actual Estado Guárico (Vila, Pablo,1975; De Armas Chitty,1982).
Prosiguió hablándose del lugar como partido de Paya, por lo menos hasta 1723 en que el gobernador Don Francisco Carlos de Herrera, propietario de un hato cerca del sitio de Guanayén, refiriéndose a tal jurisdicción, fija sus linderos entre el Partido de La Cruz, situado al oriente, hacia donde estaba también Aricapano; al norte la quebrada de Pitara, que cae al río Paya, poco antes que desemboque éste en el río Guárico. En tanto que al sur: las costas del río Portuguesa, donde desemboca el río Tiznados. Unos límites aproximados, porque el partido de Paya, en ocasiones, ocupaba espacios pertenecientes a las cuencas de los ríos Tiznados, Guárico, Paya, San Antonio y Orituco. Para Fray Jacinto de Carvajal (1956) hacia 1647 a la banda izquierda del Orinoco, hacia el norte, en los Llanos, no existían más que "los llanos de Paya y los hatos de San Sebastián..." (1956: 23O). Sin advertir, como luego veremos, que estos se encontraban dentro de aquellos. En enero en 1639 Diego Ruiz Maldonado, ignora el nombre de Paya al referirse a la desembocadura del Guárico, que supone en el Orinoco, explicando que "tiene su nacimiento en San Sebastián, pueblo de la gobernación de Caracas y principio de los llanos". (Arellano Moreno, 1964).
LA UBICACIÓN DE PAYA ARRIBA
Pocas dudas cabe ante la posibilidad de que el pueblo ordenado en 1619 pudiera estar donde funcionó hasta comenzando el siglo XX el sitio de Paya Arriba, probable, también, cabecera de los denominados llanos de Paya. Ello por su situación entre el sitio elegido en 1678 para ubicar definitivamente la errante San Sebastián y el lugar que habría de ocupar Santa Catalina de Siena de Parapara, principal centro de expansión hacia los llanos del sur. No privaba ya la angustia por el comercio de cueros, pero proseguía la demanda de carne hacia las grandes ciudades de la región centro norte costera.
INTERROGANTES A MODO DE CONCLUSIONES
1.¿Influyó el sitio de Paya Arriba en la ubicación definitiva de San Sebastián de los Reyes? Véase que la distancia entre ambos puntos es de veinte kilómetros, por una vía paralela al río Paya. La distancia de San Sebastián a Parapara es de diez leguas y la divisoria es en el Portachuelo de Valenciano, a cinco leguas (Castillo Lara, II, 67-8), próximo al lugar donde en 1714 aparece la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Valenciano (Ibíd., 178).
2.Procede pues, profundizar en la interpretación de los documentos publicados, pesquisar aún más en los que permanecen mudos en los archivos, escarbar en aquellos caminos aún no trajinados por la arqueología.
*Docente, historiador y poeta (Los Teques, estado Miranda)
Desde hace 5 años se viene realizando en Villavicencio “EL FESTIVAL INFANTIL DEL ARPA”, festivalque nació de la inquietud del maestro Arecio Manjarrez quien además de profesor universitario es músico, cantante, compositor, nacido en Acacías, en el departamento del Meta.
Conocimos a Arecio Manjarrez en Villavicencio durante el desarrollo de una de las versiones del Festival Internacional de Música Llanera y Reinado del Joropo que se lleva a cabo todos los años en Villavo, como le dicen cariñosamentea la capital del departamento del Meta, pudimos apreciar su talento cuando defendió un poema de su autoría: “Cuál es la diferencia?”, con el cual ganó el primer lugar, poema donde relata con su fino verso, la verdadera similitud de los llanos venezolanos y colombianos, para ese momento dirigía junto a mi esposa Gladys Franco un programa radial para la Cadena Súper de Colombia desde Bogotá, y el cual estábamos transmitiendo en vivo para todo el país, naturalmente entrevistamos al maestropara el programa, naciendo de allí una bonita amistad que nos llevó inclusive a compartir pantalla en el programa El Llanero feliz que realizábamos para el canal 1, canal nacional y para Humor Channel del sistema satelital.
Hombre inquieto por todo lo que conlleve a resaltar el folclor llanero, un día llegó a la emisora con el proyecto de realizar un festival de arpa, pero que solo participaran niños, me comentó que en vista de que yo era venezolano le colaboráramos en la organización y que le diéramos carácter internacional, claro que nos propusimos ayudarle pero fue muy difícil, por que aunque ustedes no lo crean, nos parecemos tanto los de allá y los aquí que no pudimos conseguir recursos para llevar niños desde Venezuela, pero se realizó el primer festival, y el segundo, y el tercero, y el cuarto y como dice el lema NO HAY QUINTO MALO, este año si será internacional, gracias a la colaboración de la UNERG, por intermedio de CELLUNERG y su Director Andrés Esteban Scott, Venezuela estará presente en esta justa festivalera con la participación de dos niños vecinos de nuestra sede son ellos: Arquímedes Mendoza Correa de 15 años yJosé Armando Puerta Ochoa de 10 años, talentosos niños que estoy seguro nos representarán dignamente en Villavicencio.
CELLUNERG, quiere vincularse a la comunidad y por este medio nos ponemos a la orden para que se acerquen a nuestras instalaciones en el barrio La Morera, en nuestra área de tradición y folclor que compartimos con el profesor Alfredo Ramírez, estamos dictando clases de Arpa, cuatro, mandolina, maracas, baile de joropo y otras actividades que esperamos podamos compartir con ustedes.
*Folclorista, locutor y cantante venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)
CONFERENCIA PRESENTADA EN EL PRIMER CICLO DE CONFERENCIAS DE GEOHISTORIA REGIONAL EN HOMENAJE AL CENTENERIO DE JOSÉ ANTONIO DE ARMAS CHITTY Y A LOS TREINTA AÑOS DE LA PUBLICACIÓN POR LA UNERG DE SU OBRA HISTORIA DEL GUÁRICO
CELLUNERG San Juan de los Morros; 30 de enero de 2009
Felipe Hernández G*
Hace apenas dos meses -el 30 de noviembre de 2008-, se cumplieron cien años del natalicio de José Antonio De Armas Chitty, el historiador más prolífico de la historiografía regional guariqueña. Su extensa obra histórica y cultural le convierten junto al doctor Adolfo Rodríguez, en uno de los intelectuales que a través del legado de su extensa obra literaria e investigativa más ha contribuido a la reconstrucción del devenir histórico de nuestro estado Guárico Su obra general es una muestra del profundo conocimiento de la historia económica, política, social y cultural de Venezuela, y especialmente del Guárico, lo que indudablemente le facilitó realizar un trabajo de artesano, que está expuesto de manera magistral en los dos tomos de su monumental Historia del Guárico (1532-1800) y (1807-1974) respectivamente. Obra que a treinta años de su publicación no ha sido superada con otra igual o mayor sobre el devenir de nuestra entidad. Ciertamente, en la obra se expone con certeza el pensamiento y la acción teórica y práctica del historiador, pero también, por extensión, la comprensión del entorno, del “aire” y cuadro histórico de cada época: desde el período colonial hasta la séptima década del siglo XX; lo que permite demostrar, que J. A. De Armas Chitty tenía como credencial de mérito para su estudio, el conocimiento del pensamiento histórico y de la historiografía sobre el Guárico, desde la etapa colonial en el siglo XVI, hasta la republicana de los siglos XIX y XX, con todos sus matices y singularidades. Esta excelencia intelectual, es una de las virtudes de la generación venezolana de los años cuarenta, a la que perteneció De Armas Chitty, que no hizo tabula rasa con las contribuciones intelectuales de las anteriores generaciones, sino que por el contrario, las incorporó críticamente a su quehacer, y trazó su propio rumbo, en este caso, encausado hacia la historia regional y local. Obra escrita aplicando el criterio de totalidad, en un lenguaje llano y sencillo, que es una característica común en sus múltiples ensayos, crónicas y poesía. Recogida en libros, revistas y periódicos de nuestro país. De los dos tomos que constituyen la Historia del Guárico de J. A. De Armas Chitty, el tomo I (1532-1800) fue “editado en homenaje a la memoria de Rómulo Gallegos en los 50 años de Doña Bárbara”. En la página 3 de ese tomo se lee: “La Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos publica la primera edición de la Historia del Guárico I, de la cual es autor J. A. de Armas Chitty, historiador de la tierra, como un homenaje del Guárico a la memoria del eximio novelista en la oportunidad de cumplirse 50 años de la aparición de Doña Bárbara, obra que conjuga y exalta vivencias del hombre del llano”. San Juan de los Morros, 1979. Expone el autor, que en el volumen I se estudia la historia colonial de los antiguos llanos de Caracas, hoy estado Guárico, con base a documentos de archivos de Venezuela y España, a través de las vertientes de su geografía, economía, poblamiento, formación social, pueblos existentes y desaparecidos. En la formación del tipo humano que aquí surgió y la intervención de diversos mestizajes, entre ellos el hispano, siendo factores esenciales en su economía, la res y el caballo, y desde la segunda mitad del siglo XVII, el misionero que funda pueblos ante el hostigamiento de los dueños de hatos, apoyados por ganaderos venales y ciertos curas criollos. Plantea luego la tesis, de que el sentimiento igualitario del venezolano debió surgir del hato llanero a través del hijo natural, conjugando la rebeldía del hispano, la acción comunitaria del indio y la anarquía del negro. En el tomo II (1807-1974) se lee: “El decreto del Ejecutivo del Estado Guárico, de 9 de febrero de 1973, creador de la presente obra, firmado por el señor Alejandro Rodríguez Guzmán y doctor Efrén López del Corral, Gobernador y Secretario, respectivamente, se encuentra en el Tomo I. Este volumen se edita por orden del Gobernador del Estado Guárico, señor José Inés Díaz Milano”. En el volumen II se analiza la intervención de las gentes del Guárico en las guerras de Independencia, Federación, Nacionalista, Libertadora y otras; así como la trayectoria de sus héroes, obispos, milites; divisiones políticas; pueblos del siglo; censos de población, vivienda, tenencia de la tierra, sanidad, educación, agricultura, ganadería, petróleo, vías de comunicación, etc. Como se puede deducir, la obra tuvo como propósito, contribuir a la comprensión, debate y búsqueda de alternativas para la superación de las deficiencias existentes hasta ese entonces de un conocimiento crítico y objetivo del devenir histórico del Guárico. Centrando su atención en el análisis de los procesos y dinámicas que se dan en este territorio y en sus complejas relaciones con el entorno local, regional y nacional. La publicación se apoya fundamentalmente en fuentes de primera mano, representadas por documentos y memorias de archivos de Venezuela y España, y en información escrita por un selecto conjunto de estudiosos e investigadores nacionales e internacionales, quienes ofrecen una riqueza analítica, que permitió que el autor escribiera esta singular obra, para avanzar en la comprensión de la Historia del Guárico, desde la perspectiva nacional, regional y local, de lo que somos y de lo que hemos sido como pueblo. Incorporando este pedazo de suelo llanero a la historia nacional y consecuencialmente, junto con ello, los movimientos de distinto tenor y signo desencadenados en su devenir. Reafirmando la existencia y el orgullo por lo autóctono, sensibilizando sobre la moral histórica y el arraigamiento de la conciencia en las entrañas de su paisaje, que viene a ser, lo que Pedro Díaz Seijas llama en sus Crónicas del Guárico (1989), La Guariqueñidad. En otro sentido, la Historia del Guárico de J. A. De Armas Chitty es el aporte de su transitar por una ciencia que está en continuo proceso de construcción y revalorización, siempre sometida a nuevas discusiones desde el punto de vista epistemológico, donde los viejos y nuevos paradigmas se entrecruzan. Precisamente es así como el autor enfoca su obra. 628 Páginas compiladas en dos volúmenes, constituyen su propuesta, en la cual trata de no caer en un historicismo exacerbado ni en una historia historizante, es decir, con un carácter lineal o cronológico o en una simple narración de los hechos del pasado; tal como lo manifestaba el historiador Federico Brito Figueroa, “la historia debe ir más allá, porque es el estudio del hombre en todas sus manifestaciones, pues es él, el protagonista principal”. De acuerdo a lo planteado, la misma está escrita con rigurosidad científica, conformando un discurso coherente y lógico, enmarcado bajo el principio de globalidad, estableciendo las relaciones e interconexiones de los hechos, procesos y fenómenos históricos desde lo político, lo económico y lo socio-cultural de los pueblos, personajes e instituciones del Guárico, lo que le permite dar a la historia una relevancia como ciencia social o ciencia de los hombres en el tiempo como la define el maestro Marc Bloch. Desde la concepción metodológica, no sólo se vale de la heurística, la hermenéutica y la exégesis, procesos que llevan al autor a la comprensión, análisis e interpretación de los hechos históricos, a su vez aplica el método y los métodos que se requieren para darle coherencia y validez científica a la obra, valiéndose de la regresividad histórica, partiendo del presente - pasado - presente; es decir, la retrospectividad histórica vista desde el presente, que permite percibir las transformaciones o cambios ocurridos en el devenir histórico, también se observa la aplicación del método comparativo, estableciendo las relaciones y comparaciones de procesos u hechos que aún siendo simultáneos en el tiempo, presentan características diferentes en el orden local, regional, nacional y global; así mismo se aprecia el manejo de categorías (hatos, relaciones de producción, pueblos, villas y ciudades, limite temporal, grupos sociales, memoria colectiva), con lo cual le da cuerpo al trabajo investigativo y un carácter científico y social al objeto de estudio. De allí que se pueda afirmar, que De Armas Chitty al escribir esta obra, se propuso, tal como lo señala Marc Bloch, realizar un estudio sobre el terreno, valiéndose de diversas fuentes ya sean documentales, bibliográficas, hemerográficas, las ciencias estadísticas e incluso de la oralidad y las formas de pensar y de sentir de los pueblos, las tradiciones, la simbología religiosa, es decir, se introduce en la memoria colectiva de los pueblos, en este caso de los llaneros y su devenir en los llanos del Guárico. Finalmente, es tal el valor historiográfico de la Historia del Guárico de J. A. De Armas Chitty, que es una obra de obligada consulta, donde abrevamos todos los que en algún momento nos hemos atrevido a escribir sobre cualquier tópico del Guárico. Como señale antes, a 30 años de su publicación, no se ha escrito una nueva obra sobre nuestro estado, de su talla y dimensión. Es una tarea pendiente que está por realizarse. Sabemos de las diligencias de Adolfo en ese sentido, y yo mismo he venido escribiendo algunas cosas sobre el particular.
Como un aporte a la investigación histórica y cultural de la región de los Llanos de Venezuela, concretamente del Estado Guárico, está considerada la aprobación del Centro de Estudios del Llano de la Universidad Rómulo Gallegos (CELLUNERG) propuesta presentada por el Dr. Adolfo Rodríguez ante el Consejo Universitario de la Unerg. El Centro de Estudios del Llano de la Universidad “Rómulo Gallegos” (CELLUNERG) fue decretado según Sesión Ordinaria del 06-12-2001 del Consejo Universitario del 19-12-01.
CELLUNERG: nace como consecuencia del interés a nivel nacional e internacional por el estudio y comprensión de las especificacidades regionales, a modo de contrapeso ante la avasallante globalización cuya legitimidad no es más que la reiterada razón del imperio ante zonas potencialmente colonizables.
OBJETIVOS
1.Formular y/o ejecutar proyectos de investigación conducentes a un mejor conocimiento de la especificidad ecológica, económica, social y étnica de la región de los llanos Venezolanos.
2.Diseñar alternativas curriculares de interés tanto formal como informal, que conduzcan a la comunidad universitaria a una discusión abierta e innovadora,ala toma de decisiones y la formulación de soluciones ante hechos y problemas vinculados con la región.
3.Promover acciones conducentes a la preservación y protección de la especificidad ambiental de la zona.
4. Fomentarintercambio entre las diferentes comunidades llaneras y otras regiones de Venezuela y del mundo, en beneficio de una enriquecedora reciprocidad.
5.Recopilar y ordenar técnicamente toda la información y documentación relacionada conlos múltiples fenómenos de interés para el conocimientode la región
6.Generar mecanismos de autosostenibilidad a través de la prestación de servicios, actividades de extensión y la formulación y/o ejecución de proyectos en función de los objetivos previstos.
FUNCIONES
INVESTIGACIÓN:Que se expresa a través de la formulación y ejecución de proyectos de investigación, dirigidos al conocimiento de la realidad regional.Eventualmente se cumplen actividades en diversas áreas del conocimiento: cultural, biótica, histórica, etc.
DOCENCIA: A través de la promoción o creación de cátedras, unidades o actividades curriculares, seminarios, coloquios,otros encuentros dirigidos al estudio y comprensión del hecho regional llanero.En el marco del XXV Aniversario de la UNERGfue creada la Cátedra Libre del Llano y los Llaneros, con dos jornadas, la segunda en homenaje a Don Francisco Tamayo en el Centenario de su Nacimiento.
EXTENSIÓN: A través del asesoramiento de las instituciones públicas y privadas que así lo soliciten, así como el intercambio de información y la difusión a través de publicaciones periódicas, conferencias, charlas, congresos, exposiciones,conciertos, etc.
DOCUMENTACIÓN E INFORMACIÓN:Conla organización de fondos documentales especializados, Patrimonios, ficheros bibliográficos, en las materias de la competencia prevista y otras quedelegue laUniversidad.Atal fin en el marco del XXV Aniversario de la UNERG ha sido creado el ARCHIVO GENERAL DE LOS LLANOS,adscrito al CELLUNERGyen pleno funcionamiento.
DE LA ADMINISTRACIÓN: Para una canalización efectiva de los recursos y funciones asignadas porelConsejo Universitario.